¿Productos promocionales o Merhcandising?

Publicado el 14/07/2025 por Autor
¿Productos promocionales o Merhcandising?

En general usamos la palabra “merchandising” para referirnos a cualquier producto con logo. Pero con el tiempo entendí que no todos esos artículos entran en esa categoría. La diferencia es más simple de lo que parece: el merchandising se vende, el producto promocional se regala.

Aunque ambos llevan identidad de marca, cumplen funciones distintas y se piensan con objetivos diferentes.

¿Qué es el merchandising?

El merchandising es todo producto que una marca pone a la venta con su estética o identidad. No es solo un objeto con logo: es un producto pensado para ser parte del negocio.

Algunos ejemplos claro,una gorra de Ferrari, una remera de un artista, una taza de una serie como Friends o un cuaderno de colección de una película.

El público los compra por afinidad, por gusto o por identificación. El merchandising genera ingresos, pero también comunidad y sentido de pertenencia. En muchos casos, es una unidad de negocio en sí misma o una parte clave de la estrategia comercial.

¿Qué es un producto promocional?

El producto promocional, en cambio, no se vende: se regala como parte de una acción de marketing o comunicación. Puede aparecer en ferias, eventos, campañas internas o como regalo institucional.

Ejemplos comunes:

•Una botella reutilizable con el logo de una empresa.

•Una libreta o mochila entregada en una capacitación.

•Una gorra con branding en una expo o jornada técnica.

El objetivo no es que alguien lo compre, sino que lo reciba, lo use y que la marca quede presente en su rutina. Cuanto más útil y bien diseñado sea, más tiempo permanece en circulación. Y eso genera visibilidad y cercanía.

¿En qué se diferencian?

Aunque muchas veces el producto es similar (una gorra, una remera, una taza), la función es distinta.

El merchandising se ofrece como producto comercial. Se diseña para venderse, competir y generar ingresos. El producto promocional, en cambio, se entrega como parte de una estrategia que busca presencia de marca, relación y permanencia.

Uno apunta a un consumidor que lo elige y lo paga. El otro, a una persona que lo recibe en el marco de una experiencia o vínculo con la marca.

Resumiendo, no se trata de decir que uno es mejor que otro, sino de saber para qué sirve cada uno. Si se entiende el propósito, se puede pensar mejor qué producto elegir, cómo diseñarlo, cuándo entregarlo y qué se espera que genere.

Un buen merchandising puede convertirse en fuente de ingresos y construir comunidad. Un buen producto promocional puede lograr que una marca esté presente todos los días, de forma natural y duradera.